"Que se pudra todo" - La próxima novela de Mario Federico Blanc se llama «Eredità», (MFB ediciones) y aparecerá antes que finalice el 2026. Entrevista por Luis Eugenio Dacord (Editor Responsable de @mfb_ediciones)




LUIS: Hola Fede, Cómo estás. 

FEDERICO: Hola Luis, querido. Bien, muy bien estoy yo ¿y vos? ¿Cómo va la cosa che...? La alegría de verte...

LUIS: Muy bien ando yo también, y nada, en verdad contento de encontrarte nuevamente, para hablar... ¿de literatura? 

FEDERICO: Qué rápido vas... (risas) si si obvio. Pero, ¿estas apurado? Ni siquiera pedimos el café... Si, de literatura, de psicoanálisis... y de pintura

LUIS: ¿Ah, de pintura también?

FEDERICO: Por si pinta... (risas). De lo que quieras, Luis, de lo que quieras, siempre materia dispuesta acá. Yo tengo también algunas cosas que quiero decir, que voy a ver como las meto...

LUIS: A propósito, esta bueno este bar...

FEDERICO: Sabía que te iba a gustar, lo elegí pensando en vos, Luis.

LUIS: Bueno, qué honor. Gracias por pensar en mi, Fede. Claro... no es el mismo bar en el que hicimos aquella entrevista en relación a "Mira el piso". 

FEDERICO: Vos sabes, a mi me gustan  los bares, y te agradezco por aceptar que nos encontremos en éste. Esta vez elegí un lugar un poco más silencioso ¿viste?, hay un silencio que te abruma, te ensordece, viejo (risas). Recuerdo que la última vez objetaste algo de ese factor ambiental que de alguna manera te perturbaba, y bueno, lo he tenido en cuenta. Bueno, la verdad, me da gusto volver a verte o, mejor dicho, estoy re chocho de verte, Luis. Estaba ansioso, también. Si bien es cierto que tenés ese berretín de entrevistarme en momentos claves, también es cierto que esta vez te llamé yo y te pedí esta entrevista. Lo quiero decir porque, no es lo mismo. Que te llamen o que llames vos.

LUIS: ...lo voy a tomar como un halago.

FEDERICO: Lo es, lo es. Necesito de tu ayuda, te lo quería decir, disculpá si me adelanto, pero hay un pedido especial de mi parte detrás de este llamado, algo que tiene que ver con hablar sobre algo que no puedo dilucidar.

LUIS: Bueno, es parte de mi trabajo en esto de tratar de arrancarle un mago a la cultura, al fisco o a quien sea, de manera legal ¿no? Siempre legal. Que llames vos o que llame yo, creo que es parte del proceso para que una obra nazca. Así que, acá estoy. Está bárbaro el bar, si, si, me encanta. Y decime Fede, ¿cómo va eso que me decis? 

FEDERICO: Bueno, ya que lo preguntas, estoy trabajando y estuve trabajando mucho todo este tiempo que no te vi en algo que no sé muy bien todavía qué es. Por eso... tal vez me podes ayudar a interpretar la parte de... la colocación, o como sea que se llame, el formato, porque ahi, bueno no es mi campo. Pero, que no sea mi campo no quiere decir que no me importe, aunque no creo que se trate solo de eso, ...porque esa contribución también forma parte de la obra.

LUIS: ...aha

FEDERICO: O sea, en lo que he estado trabajando es en una obra bastante voluminosa, que se ha vuelto bastante voluminosa, y que ya, en sí misma, se me ha ido un poco de las manos, se hizo también un poco pesada, incluso en sentido incluso físico, porque actualmente la transporto de un lado para otro, etc. Comienzo a necesitar, como... desprenderme de ella. 

LUIS: Bien ¿Y qué es? ¿de qué se trata aparte del volumen?

FEDERICO: Bueno, como te digo, son tres volúmenes, o sea, tres historias, tres relatos, no sé bien cómo llamarles, pero cada una, de eso estoy seguro, es una novela. Y bueno, ahí está el tema. Yo creo que podrían ser pensadas o bien como tres novelas separadas, tres novelas cortas... separadas, indepedientes, ahora se usa eso ¿no? ...la novela corta o bien como tres partes de una misma "gran" novela. ¿Entendés? Como te digo, no lo sé. Sí se que hay una consecución, claramente, una continuidad entre estas tres historias y que una no es sin las otras. En fin, no encuentro la respuesta y por eso te he llamado. Lo único que sé es que nadie quiere tener en la mano un monstruo de 500 o 600 páginas y entonces está un poco decidido por ese lado... pero en lo práctico, no lo sé.  

LUIS: Wau, eso es mucho laburo. No sé como hiciste para escribir tanto en tan poco tiempo. Y ¿qué más podes contar de esas historias? 

FEDERICO: Mirá, esto es, lo que se podría llamar una trilogía, pero no se puede decir mucho más. Son historias medio platónicas... en el sentido de los diálogos, tipo diálogos socráticos... de gran velocidad, vertiginosidad, etc. Están buenos, en serio, yo estoy bastante conforme con lo escrito. Para serte sincero, todo gira entorno a una misma cosa, o sea, pasa con toda novela, tiene un hueso, una columna vertebral. Yo no se escribir de otra cosa que de esos bordes inefables de la condición humana. Pero, no sé, como que eso es todo, Luis. 

LUIS: Y bueno, si eso es todo... cerramos el cuaderno, paramos la grabación y... se acabó. ¿agarro y me voy...?

FEDERICO: No, pará, pará, qué se yo, no seas así. 

LUIS: No, vos no seas así...

FEDERICO: Esperá. Voy a intentar hacer algunas aproximaciones. Paciencia. O sea, a lo que yo me dedico, mi arte, es un elogio de la desespe
ranza, eso te quiero decir, o sea que no la tengo fácil. No es una boludez el tema de la desesperanza. Tampoco estoy interesado en un sistema explicativo del mundo pero, ¿cómo te puedo decir? Busco exponer disonancias, cosas que me resultan raras
en lo discursivo, con un afan... hasta estético te diría. Pero todo termina ahi, en la desesperanza, no hay futuro, ¿entendes? ...salvo que rompas todo. Absolutamente todo. ¿Cómo era tu pregunta?

LUIS: Fácil: ¿qué me podes contar de esas historias?

FEDERICO: Bueno, ahí voy. Voy por un pequeño rodeo primero. Voy a intentar hablarte primero de la primera novela de esta trilogía. 

LUIS: Ok. a ver...

FEDERICO: Bueno, para empezar a hablar de esta primera novela de la trilogía te digo que yo creo que hay, en la actualidad, en las relaciones interpersonales, en lo social, en la cultura, etc., básicamente, dos cosas. 

LUIS: Ok. Una...

FEDERICO: Bueno, una es una especie de apatía generalizada... que horror, no puedo creer estar hablando de esto.

LUIS: Aha, ¿una apatía generalizada?

FEDERICO: Si, una apatía generalizada, por llamarle de alguna manera. Es una cosa que "el otro", tu semejante, te muestra a vos todo el tiempo o que vos le mostrás al otro todo el tiempo queriendo o sin querer y que resulta espantosamente dolorosa, incómoda etc. Apatía queda corto quizás, se trata de un... desinterés, si, pero mezclado con desprecio, falsedad, cobardía, ...una chotada. Desprecio es quizas lo mas correcto, aunque es un término que usan los jueces: ...el desprecio por la vida. Eso que no lo inventé yo, lo observo. Me impresiona eso. Me impresiona para mal. Y al intentar analizarlo, lo siento que eso es como un "caerse del mundo" porque es "el otro" que te boludea, que no te toma en serio, que le importa tres carajos lo que haces, lo que decis, si estas, si no estas, lo que no decis, cuando lo decis, etc. Eso es más o menos lo que puedo observar desde mi lugar... pero también lo que siento. Trato de ser un observador franco, un francoobservador, si me permitís el neologismo. Toda esa gente de mierda, se transforma, "nos" trasforma a la corta o a la larga en gente sola. Y ojo que vos o yo no estamos exentos, nos puede pasar lo mismo. Para resumir, no hace falta ser un pobre tipo solo en la calle para saber lo que es ser "un caído del mundo", un desterrado, un desamarrado de la vida. Basta laburar en cualquier lado, con otros, en un laboratorio de análisis clínicos, qué se yo. Si el otro te ningunea, es como hablar con nadie, es estar solo, boludo, claramente, ¿entendés, Luis?. Vos, yo, aquel chabón, la novia de aquel chabón, lo somos, lo sabemos o lo estamos... somos, para decirlo académicamente, ...como caídos del campo del Otro. Sin darnos cuenta, tal vez, somos caídos. Eso, técnicamente, bordea la locura, auenque ese es otro tema. O sea, es el infierno, si te gusta un término más literario. Puede ser un mal de la época, pero diciendo eso no ganamos nada. Y en esto estamos todos del mismo lado, que es el lado de abajo, que te quede bien claro, no te confundas, acá no hay grieta posible ni nada que se le parezca. No hay nada que profundizar sobre eso salvo, en términos de Virgilio, -cagate de risa hoy nadie sabe quien es Virgilio- que pudo de algún modo descubrir y describir ese lado de abajo de la vida y de la muerte, el inframundo, el "infierno". El tuyo, el mío, el de aquel chavón, la novia de aquel chavón o el de todos a la vez que es lo que comúnmente llamamos "infierno". Ese sería como un primer elemento. Está por todos lados esta cuestión, en las instituciones, en las escuelas, en las familias y no es la mera cuestión social o económica. Es el infierno, boludo, en serio, está entre nosotros. El infierno es estar solo, que te dejen solo, que no te quieran, eso es. Es un poco más largo pero lo dejo ahí. 

LUIS: O sea, primer elemento que vos observas en la vida cotidiana, por así decir, y del que parte esta nueva producción tuya... es lo que vos llamas el "caído del mundo", o los caídos del mundo. Me parece muy interesante la idea, claro. Bien. ¿Y número dos?

FEDERICO: Bueno, y número dos, como vos decis, "la mirada del amo", el ojo controlador. Algo que es tal vez subsidiario de lo anterior ¿Te fijaste en eso, Luis? Se trata de aquello que destruyeo invalida todo aquello que emerge como diferente, como distinto, como nuevo o disonante y en ese sentido, date cuenta Luis, estamos todos fregados... se puso de punta el Titanic y se va para abajo mal, porque tanto vos como yo vivimos en la diferencia, en el otro lado del mundo, la literatura es el otro lado del mundo, la ficción es lo distinto, y el ojo del amo, o el Amo directamente, quiere sino suprimirlo, por lo menos que sea todo uniforme, igual, no distinto. El amo no tolera la diferencia. Es decir, la "mirada del amo" es el instrumento del infierno, por decirlo de alguna manera, y toma cuerpo en eso que llaman neoliberalismo. Punto, se acabó, no hay más ciencia que eso. Es lo que hace que exista y se presente por todos lados la vileza, la crueldad, la maldad, el odio, de envidia... etc. Todas esas cosas, fijate vos, son características toda administración del poder, patologías del poder y se representan bajo la forma de mandatos, imperativos, tiranías del discurso, etc. Todas esas cosas estan al servicio de que todo sea igual, no diferente, no disonante. Resumiendo, a nadie le importa un carajo. ¿Ahi entendés?

LUIS: No voy a responder a eso. Pero sería, que estos dos temas atraviesan la primera novela de tu trilogía, O sea que la novela en sí misma, gira entorno a la idea de los caídos del mundo y los mandatos imperantes en lo social, vamos a decir. Eso conforma el contexto del cual parte la novela... ¿si?

FEDERICO: Claro, si, algo así, no sé. Las chicas, porque son dos chicas las protagonistas de esta novela, dan vueltas al rededor de estas cuestiones todo el tiempo y de alguna manera se dan cuenta que existe eso, pero hay que ver donde están paradas cada una, y ahí esta el tema, el nudo posible de la novela, su columna vertebral. Yo me parece que pivoteo, en esta novela primera de la saga, entre esos dos órdenes de cosas: entre el infierno que son los otros que te dejan solo y la mirada del amo, me gusta más deicrlo así, que te tira a matar cada vez que querés surgir. ¿Que te pensás vos que puede haber entre medio de eso? 

LUIS: Bueno, no se... una cosa infernal.

FEDERICO: Probablemente si. Viste cómo es el diablo, es un hijo de puta, se esconde o se presenta de forma tal que no lo reconoces, es canchero, se disfraza de cualquier cosa. Se puede disfrazar incluso hasta de editor de libros... jjjaja. Vos lo sabes bien. 

LUIS: si, o de escritor... Dale Fede

FEDERICO: Obvio, de una, claro, olvidate. Bueno, ya sabes entonces a grandes rasgos, muy grandes rasgos de qué va la primera novela.

LUIS: ¿Y como se llama esta primera novela de la triología, si se puede saber?

FEDERICO: Se llama "El libro de Nina". 

LUIS: Me gusta el nombre... ¿libro?


FEDERICO: El libro, si. El libro es un objeto en proceso de extinción desde ya hace muchos años y sin embargo ella, Nina, escribe todo esto que estamos hablando en un cuaderno que espera algún día sea su libro. Medio anacrónico todo. Vos fijate que en "Mira el piso", mi primera novela, está presente este contexto aniquilador del ser humano tal como te lo estoy comentando. Es casi literal. En lo de ahora, en "El libro de Nina", ello también está aunque de modo más difrazado tal vez. Pero el infierno existe, más allá de lo que nosotros digamos. No se puede salir de eso, eso es algo bastante triste, casi depresivo, ...un mundo incendiado ad eternum. Hay una idea media apocalíptica que reza ...a acostumbrarse a vivir no en el infierno, porque no hay otra cosa. 

LUIS: Es medio dantesco eso ¿no?... Sin embargo siento que hay como un distanciamiento de ese contexto penumbroso que trabajaste en Mira el Piso, tu primera novela.

FEDERICO: Puede ser, si. No se si llamarlo distanciamiento. Hay como un disloque, un corrimiento, o un deplazamiento, en la medida en que en "El libro de Nina" no hay matones, ladrones, ni policías... ni transas, etc. O sea "Mira el piso" fue una novela muy atada al bastardeo del sujeto en este mundo donde todos son malos. "Mira el piso" en sí misma, esta amarrada a ese entorno afectivo de una escena familiar desfavorable. Denuncia la falta de amor. En "El libro de Nina", eso no es lo principal, hay un giro, es como más intimista, más sutil.

LUIS: Si, claro, entiendo el punto. Es un descentramiento, quizás. Pero, ¿por qué? "Mira el piso" iba también a convertirse en un estilo tuyo, como que te introducías a un género... como si te dijera, bueno, las películas de Pablo Trapero... etc

FEDERICO: Bueno, son cosas que te pasan, qué se yo, no se si las podes explicar. Un día usas un champú y otro día cambiás, y bueno, cambiaste, qué se yo por qué. Claro que si vos seguís con esa tesitura de saber por qué abandoné un poco el tema del delito visto desde el lado del delincuente, bueno, tal vez esa novela también fue escrita con algo de odio en la sangre, por qué negarlo. Hoy no me siento así. Por otra parte, creo que el mundo delincuencial primero te duele y te pesa y luego te parece natural y entonces pensas... virás, necesitas virar. Girar. ¿Entendes? Esa jerga, quiero decir, esa lengua tan característica me tomó durante cierto tiempo, porque uno no puede pasar por la vida siendo un insensible. Escribir una novela te deja en "menos" en muchos sentidos. Me parece que hay también un desprendimiento doloroso al publicarla, tipo corte al narcisismo. Pero en "más", yo, por lo menos, reconozco el hecho de poder abstraer las cosas y pensarlas como discursos y no reducirlas ni abstraerlas. Ojo, es distinto. Es lo que se concatena, creo, con la primera novela de esta trilogía. (1) O sea, en "El libro de Nina", como te decía, una joven se da cuenta de todo esto  que estamos hablando a muy corta edad, lo cual, es inmensamente cruel, le causa menudo sufrimiento y no encuentra mejor forma de trabajar con esa materia que escribiéndolo todo en ese cuaderno que algún día será su libro. Un sufrimiento que ella no comprende de donde viene, o sea, está profundamente angustiada y confundida

LUIS: Que maravilloso Fede... no entiendo por qué no empezamos por aquí.

FEDERICO: Porque soy un ser humano y aparte a vos solo te interesa la plata, por eso (risas). Pero está bien, no te culpo, pero para mi, que pienso todo el tiempo en otra cosa, era necesario que te contase todo lo anterior. Y aparte jamás podría haber empezado por acá... ni siquiera sé qué querés decir con "acá".

LUIS: Por acá es por contarme esta novela, "El libro de Nina"

FEDERICO: Hubiera sido imposible para mi, te repito. Te digo más... la historia continúa.

LUIS: ¿Cómo?

FEDERICO: Si, si. Nina y Letizia... viste que te dije que se trata de la historia de dos jóvenes... Bueno, ellas son muy antagónicas, pero también muy amigas, entonces... discuten, continuamente, una discusión eterna. Toda la novela es una discusión entre ellas en diferentes escenarios. Esa historia, que en un punto es supercruda y a la vez supertierna. Luego viene la otra historia, que no tiene nada que ver con la primera, ya voy a ver como te explico eso. Esta segunda novela que se llama "Los discos de oro".

LUIS: Aha ¿Los discos de oro?

FEDERICO: Si, te juro, Los discos de oro...

LUIS: No hace falta que jures, Fede. ¡Por Dios! Te creo...

FEDERICO: Yo juro y vos nombras a Dios, estamos hechos para las grandes gestas, ¿te das cuenta, Luis? Bueno, esta segunda novela o historia es sobre dos hombres, de mediana edad, tal vez 40 años, ponele que la vida los encuentra también... dialogando, principalmente entre ellos, pero también con otros, pero principalmente entre ellos. De nuevo, no te puedo adelantar mucho de esta historia porque, la estropearía. Solo te puedo decir una cosa... o más bien preguntar. ¿Vos sabes lo que son los discos de oro?

LUIS: No. No tengo la menor idea.FEDERICO: Bueno, te cuento. A finales de los años 70, no recuerdo bien Estados Unidos envia al espacio "sondas", o sea... caramba, no sé qué son sondas, quiero decir naves, cohetes, como vos quieras llamarles. Se llamaban Voyager y fueron 2, si mal no recuerdo. Cohetes, nada, Luis, comunes y corrientes cohetes, pero lo importante era que arriba de esos cohetes, precisamente de estos cohetes, llevaban, uno o varios "discos de oro", también llamados golden records o discos dorados, según las traducciones. La creación de estos discos, desconozco su apariencia real... pero supongo que habrán tenido una un aspecto circular seguramente, eran una idea de Carl Sagan, ¿te acordás de ese chabón? Tenía un programa de tele cuando yo era chico, sobre el universo y todas esas huevadas del espacio. Era muy bueno el programa, yo lo veía cuando era pendejo, me gustaba, me estimulaba la imaginación y después comentaba en la esquina con los pibes, estaba bueno.  Antes tenía valor eso de tirar saber... entre los amigos. Ahora no, bueh. La cuestión es que estos discos eran una especie de reservorio de información sobre la humanidad, no sé si me seguis, llevaban un mensaje con información sobre el planeta Tierra orientado o dirigido a cualquier  posible forma de vida extraterrestre que pudiera encontrar esas naves o pedazos de ella en el futuro. ¿No es maravilloso lo que pensaba el chabón? Y vos dirás ¿Qué información contienen esos discos de oro? ¿no? 

LUIS: ¿Qué?

FEDERICO: ...que lo digas, que me lo preguntes, por favor Luis...

LUIS: ¿A qué cosa?

FEDERICO: ...lo que te acabo de decir, que me lo preguntes...

LUIS: Ah lo de qué contienen... Ah ok. Ahora te lo pregunto, Fede...

FEDERICO: Bueno, dale.

LUIS: Fede...

FEDERICO: ...¿Si?

LUIS: Una consulta, ¿Qué contenían esos "discos de oro"?

FEDERICO: Ah, muy buena pregunta, Luis. Casi que no me la esperaba. Estos discos estaban preparados para difundir todo sobre el ser humano, o sea, una amplia gama de información sobre el globo terráqueo, sobre la humanidad y sobre el ser humano. El tema era, esto ya es una cosa mía Luis, el método de recopilación que habían usado... una cosa de lo más llamativa, porque era medio acumulativo el tema, por eso el disco era "de oro", porque dicen, los ingenieros del mundo, que el oro puede guardar mayor cantidad de información... información de computadora, ceros, unos, ceros ¿entendés Luis? Pero como todo, hasta un disco duro, por grande que sea, tiene un límite para llenarlo y llega un punto que se llena. ¿Cómo metés todo lo que implica un ser humano ahí, en un disco? Bueno, no sé. La cosa es que se juntaron, se ve que tomaron una decisión y esos discos tenían... perdón, aparte, ...vos ponete en la cabeza de un extraterrestre, porque esa es la genialidad de este chabón, Carl Sagan, ¡la imaginación! El tipo se puso a pensar esto, fijate Luis: si tuviera que contarle a un extraterrestre, sin conocerlo, obvio, lo que hay en la tierra y lo que implica un ser humano, ¿qué le contaría? El waso se puso a pensar eso, ¿te das cuenta? Y bueno, dijo, en este disco tiene que haber, por decirte algo, ...el sonido del viento o el canto de los pájaros, dijo. Y los puso en el disco. Entonces si vos eras extraterrestre te podías encontrar con eso. No sé si Carl Sagan salió con un grabador, grabó el sonido de los pájaros, del viento y se lo dió a los ingenieros y bueno, vos imaginate lo que podia pensar un extraterrestre al descubrir ese disco, pornerlo en no sé qué cassettera o disquetera, no sé, lo que sea y escuchar... el sonido del viento. No sé, es raro. Hasta yo, siendo terraqueo cien por cien, sospecharía algo raro, o sea, ¿qué quiere decir esto que estoy escuchando? Si te pones a pensar, es un poco graciosa la imagen: el extraterrestre, con el aspecto que tuviese, al lado de un parlante, escuchando el sonido del viento de la Tierra, es bastante ¿no? Y no solo eso, porque el tipo metió una colección de sonidos bien mullida que incluía los sonidos del trueno, el ladrido de un perro, no sé, el llanto de un bebé, qué sé yo qué otros sonidos. Te vuela la cabeza escuchar eso junto, me parece. No entendés nada. Creo que había metido hasta el sonido de un beso... chuit.

LUIS: ¿El sonido de un beso, Fede?

FEDERICO: Si ...te juro. Lo estudié.

LUIS: Dios mío, mirá vos

FEDERICO: También pusieron otros sonidos, música por ejemplo, música clásica de Bach, de Beethoven, de Mozart, o también rock y mil cosas más, imágenes, cientos de miles de cosas más. Algo que me ha llamado la atención es que estos discos de oro también incluían 55 saludos... o sea, 55 formas de saludar en 55 idiomas distintos, formas que incluían desde lenguas más antiguas o muertas hasta las actuales. No te quiero abrumar con esto, porque puede que te parezca una boludez, porque yo te conozco Luis, pero le enviaron la mismísima torre de babel a un marciano hipotético... y al día de hoy, no sabemos si un extraterrestre los encontró, o no, si es información clasificada, no sabemos nada, Luis. No obstante, más allá de que esto es hasta risible, yo pienso que se encuentra ahí la esperanza, un factor humano que dificilmente pudiera haber sido incluido materialmente en el disco, pero el disco en sí mismo era una esperanza, qué se yo de qué, de que otra forma de vida sea posible, y como tal descentra al hombre del centro del universo en el cual todavía se cree a veces. Una esperanza de encuentro, en este caso, interestelar. Me parece copado, hasta romántico, que un tipo piense en eso, o sea todo lo contrario de lo que yo pienso. Aparte esos discos, con el valor que el oro tiene acá en la Tierra, andan dando vueltas, flotando por la negrura del cielo, ...me emociona, te juro, es un triunfo anticapitalista, no sé.

LUIS: Fede, ¿y qué tienen que ver estos discos de oro con la segunda novela de esta trilogía tuya?

FEDERICO: Bueno, ahí está el tema. Hay una cuestión comunicacional, Por qué no decir Interestelar. Me he interesado en ese punto, y es lo que se toca en la novela, si querés. La idea, es siempre más o menos la misma: "el otro", quiero decir, el semejante, los otros que andan al rededor tuyo, cualquiera de ellos, orbita al rededor tuyo siempre siguiendo una cierta elíptica, para continuar la metáfora del universo, que si bien no la conocés exactamente, más o menos te la podes imaginar, la podes inferir, a esa eliptica digo. Por ejemplo, yo, para vos, soy "un otro", un semejante, de alguna manera "conocido" y si bien puedo caer en alguna locura, para vos es una locura de algún modo esperable y estas preparado para recibir el golpe. Eso por un lado. Por otro lado, para un sujeto cualquiera, por ejemplo yo, vos también sos "un otro" que orbita alrededor mío, según una elíptica que le es propia. El punto es este: de vez en cuando, esas elípticas se tocan en un punto, casi que podría dibujarlo en un papel, y bueno, ocurre esto que bien podría llamarse "milagro", el milagro del encuentro, entendimiento cosa que no es para nada frecuente, y aparte, a la vez, no es otra cosa que un malentendido. Podemos entendernos un poco, ...solo un poco, en esa vastedad infinita y opaca que es el universo. Ese universo, es el universo del lenguaje, ese es el punto. Lo que no hay, siguiendo acá si a la Lacan, es el universo del discurso, pero en cuanto al lenguaje, como metáfora del universo, sí es posible pensarlo. Ahora, no todos logramos una elíptica respetable, una buena forma o un estilo. Algunos "otros", no vamos a decir que son ni más ni menos afortunados pero que se comportan por ejemplo como un cometa, cuya eliptica pareciera que no existiese, pero sí existe, solo que la vuelta que dan es infinitamente más larga y no la podemos pensar. Creo que eso es interesante para graficar la soledad. Y algunos "otros", otro subtipo, son como una astilla o un pedazo de asteroide que salta de un asteroide mayor o son un asteroide en sí mismo que flota y se mueve locamente en la inmensidad negra y entonces, como piedra que son, son como una especie de "piedra de la locura" que nadie sabe de donde se desprendió, nadie sabe hacia donde viaja o nadie sabe qué formas va dibujando en el aire. Son distintas formas de comportarse en el espacio, no sé si me seguís. Lo que quiero significarte con esto es que el otro, cualquier semejante, puede tener distintos comportamientos... y como vos sabes, no todas las estrellas brillan igual, ojo al piojo.

LUIS: Ah bueno, ahora escribís ciencia ficción... No entiendo nada de lo que decis, a donde vas, nada...


FEDERICO: Pero no, ¿cómo que no entendes nada?

LUIS: Es un chiste... entiendo que ese lenguaje críptico que usas es para no tener que hablar de la historia en sí, lo cual sería mandarla al fracaso. 

FEDERICO: Si, si. Eso es cierto.

LUIS: Asi que por ahi viene la segunda novela... convengamos que es bien diferente de la primera ¿no?

FEDERICO: Si

LUIS: ¿Y la tercera? Cómo cierra esta trilogía? No me digas que no se puede decir nada...

FEDERICO: Bueno, es el momento donde esas dos historias se cruzan, los personajes de las dos historias anteriores, se encuentran. Entonces en vez de haber un dos, dos interlocutores, hay un cuatro. En realidad dos y dos y luego uno y uno, para terminar... uno. Uno habla... Y ahi termina. Punto.

LUIS: ¿Y cómo se llama esta tercera novela?

FEDERICO: "Que se pudra todo", es la que hace de nudo de capitón, por asi decir, que lo anuda todo... y luego lo suelta, se corta. Y bueno, menudo despelote. ¿Suelta? Si, suelta, por eso la tercera parte y toda la trilogía se llama asi "Que se pudra todo" una especie de salida de órbita de los astros, descajete del cielo, con sus consecuencias choques. ¿Un espanto? ¿Una mierda? ¿una catástrofe? O puede ser al reves, quien sabe. Bueno depende... Es desobitación, desobitados, si... me gusta decirlo asi u órbitas insondables... insisto, quien sabe. ¿Que te parece, Luis?

LUIS: Bueno, hermoso hermano. Yo pienso que uno podría ir de a poco, es cierto. Me refiero a que publicar tres libros, de uno a la vez, en distintos tiempos, desde el punto de vista económico tal vez sea hasta lo más conveniente, si es que las historias dan para eso y yo las voy a leer atentamente. Eso te lo digo más que nada desde el punto de vista económico. Ahora desde el punto de vista artístico o literario, porque en realidad va a tardar lo económico, hay que verlo un poco más de cerca. Todo esto, esto maravilloso que me has contado, estas tres historias, tu trilogía, como vos les llamas, son claramente y sin lugar a dudas sola y única historia. Al menos desde el punto de vista mio, que es una mirada editorialista, cesgsda, todo lo que quieras, pero yo lo veo así. Por varios motivos te lo digo. Trazá, si querés, las escanciones en tu propio discurso, en estas mismas líneas desgrabadas de esta entrevista y te vas a dar cuenta. Y si leyéndolas no te das cuenta, bueno... ya no sabría bien qué decirte, puede que sea de otra manera también. Puede que tengas una opinión diversa de la mia, puede ser. Yo simplemente te doy la mía, porque es lo que me pediste. Pero esto es un negocio. Es arte, pero yo lo veo un negocio y si es un negocio, en algún punto tiene que ser rentable, sino deja de ser un negocio para ser una boludez.


REFERENCIAS 

(1) Blanc hizo acá una larga referencia al discurso universitario. He decidido, contra su voluntad, quitarla y ponerla aquí abajo por una cuestión de que sino, no se entiende nada de la entrevista. dijo: "...voy a tratar de decirlo con un ejemplo que en el fondo es un resabio de las marcas que te deja la universidad despues de 30 años ininterrumpidos. O sea cuando escribís, al igual que cuando estas a cargo de una cátedra o de un espacio de docencia en la facultad, tenes que investigar un poco. Esto, en sí mismo, es el discurso universitario, quiero decir el método universitario. Y bueno, son dos roles incompatibles para mi, aunque Borges podía llevarlos adelante sin problemas. Bueno, yo me encontré con que todas las redes, todas todas, las redes de la delincuencia y todas las otras redes de seres humanos que existen, las del trabajo, las amistades, etc, se tejen a la par, simultáneamente. No hay un mundo delincuencial y otro que no lo es, hay cosas superpuestas, ¿entendés? Y en un punto, son todas lo mismo, simplemente redes. Solo redes. Más que redes, es un enjambre, una especie de conglomerado ¿entendés? Un magma de significaciones imaginarias decía Castoriadis. Del mismo modo, hermano, se superponen los discursos, y entonces, pasa que "el otro" a veces no sabe desde donde estas hablando... o desde donde te esta hablando el otro a vos, ¿quien es el otro? Es un mundo muy laberíntico, Luis, hasta psicotizante si seguimos los hilos de este discurso universitario. A veces es como si uno hablara francés y el otro quechua, boludo, es así, una locura, no se entiende una mierda. Y a la vez puede que esten diciendo cosas similares, pasa que estan en distintas capas de la red. Por eso te digo, si es un aprendizaje, es un aprendizaje raro. Te deja super perplejo eso, loco, ¿o no?. Por ejemplo, se habla hoy de una sociedad roída o perforada por la corrupción, y es interesante lo que pasa con esto que te estoy diciendo. Hablas con una persona en la calle y otro que escucha y si tiene mentalidad media retorcida, y capaz que le parte un palo en la cabeza ...y nada que ver. Es el banquete de los discursos... te doy otro ejemplo de esto de que no sabes desde donde te habla la gente, escuchá. ...viste cómo es la Universidad: la gente se da corte con cualquier cosa, pero más con la universidad, aunque cobren dos mangos. Una vez, en una clase, una profesora, que vestía muy bien, decía: "¿saben que ustedes cuántos tipos de personas existen?". Y bueno todos dijimos "¿Cuántos, profesora? ¿Cuántos?" Y entonces ella dijo "dos". Entonces todos dijimos ¿Dos? ¿Nada más que dos? "Si, dos", dijo ella. Y entonces explicó algo así como que... "unas" son las personas que nunca jamás reconocerán ante nadie el mal que han hecho y menos aún se lo contarán a un psicólogo. Se trata de personas que no entenderán nunca la forma en que trabaja un psicólogo. Se expresaba con mucha solidez, te puedo asegurar, su relato era tan creíble tan atrapante. Estas personas negarán todo -decía- lo negarán a él, al psicólogo, negarán el mal que han hecho, mentirán sin la menor mueca y nunca pero nunca nunca podrán estimar la posible ayuda de un psicólogo, ni cuando poderosos ni cuando impotentes y victimizados, alicaídos o degradados. Estas personas nunca, en ningún estado, bajo ningún concepto, serán capaces de pedir ayuda. Ese es el punto más importante. ¿Te imaginas, Luis? Todos dijimos "wow". Y ahí nomas alguien preguntó ¿Y el otro tipo de persona, profe? Y entonces la profe dijo que bueno, son aquellos que sí pedirían ayuda, o sea, aquella persona que ha sido dañada y puede reconocerlo aunque sea mínimamente y que de alguna manera sabe que no puede salir solo o sola de eso que le pasa. Son personas no se justifican a sí mismas y que no niegan el mal que les han hecho, por el contrario muchas veces creen que ellas mismas son culpables de lo qué les pasó. Las redes de la delincuencia y toda otra red se superponen. Esa es como la primera hipótesis. La segunda hipótesis, sobre la base de la primera, es que de eso se desprende lo que se superpone en realidad son discursos y ¿qué pasa con esos discursos? Lo mismo que con las redes. Te sigo contando. Y bueno, todos los pibes preguntábamos ¿cómo te piden ayuda profe? Y Ella decía con ese mismo aire que te decía recién que pueden pedirte ayuda de mil maneras: te mandan mensajes, dan señales, pueden escribirte o incluso hacer mil cosas para lograr tu escucha. Bueno, toda una clase, qué sé yo. Ahora han pasado una pila de años me he sorprendido de cómo se pueden reducir las cosas a una mínima expresión. Por ejemplo un binomio. O menos aún: a un discurso. Lo que te acabo de contar es propio del discurso universitario, que tiene cierto afán clasificatorio, es una de sus características. Son de alguna manera caprichosos y obedecen a cierta lógica. O sea te lo resumo acá: Yo pienso, Luis, que la literatura, que es un discurso "otro", que también puede superponerse con el discurso universitario, pero en realidad es todo lo opuesto. O sea, la literatura es, de cierta forma, la historia de los desclasificados, la literatura ...desclasifica mientras que el discurso universitario clasifica, particiona, divide, categoriza. La literatura, desclasifica la ciencia, la experiencia humana, la vuelve única, trabaja con los inclasificables de la clínica como le gustaba decir a cierto psicoanalista francés. 




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